Al pecho por partida doble

Cada vez son más numerosos los casos de mujeres entre 35 y 45 años que son bendecidas con la llegada de mellizos, gemelos, trillizos… embarazos múltiples como resultado de tratamientos de fertilidad. Y si bien los adelantos de la medicina y la tecnología permiten extender la gestación hasta la semana 38 ó 39, en la mayoría de los casos, estos bebés llegan al mundo en la semana 36 -37 ó incluso menos, llegando a tener ciertos signos de prematurez.

¿Sabía usted que los mellizos ó gemelos pueden ser alimentados a pecho exclusivo, recibir todos los nutrientes para su correcto desarrollo a partir del pecho de la mamá sin agregado de complementos?  ¿Y comer ambos simultáneamente sin necesidad de separarlos durante las tomas?

La producción de leche depende de los niveles de ciertas hormonas específicas, pero sobre todo del estímulo que hace el bebé succionando el pecho en la posición correcta y con la frecuencia que determina su demanda natural. Por lo tanto, pensemos en la estimulación que ofrecen dos bebés cuyas succiones tienen una dinámica, intensidad y duración particulares: no hay estímulo más consistente y enriquecido que éste para las hormonas que se activan a través de la succión y aumentan la producción de leche! Al permitir a los dos bebés amamantar simultáneamente, el organismo de su mamá, que durante todo el embarazo tomó registro del tamaño y peso de sus bebés, adapta constantemente la producción de leche que sus hijos necesitan día a día. Somos mamíferos y nuestras glándulas mamarias están fisiológicamente diseñadas para producir leche suficiente para más de una cría; de hecho hay mamás que se ofrecen a regalar leche a otras con bebés adoptados porque exceden los requerimientos del hijo que están amamantando!

Es fundamental fomentar el amamantamiento simultáneo porque estos bebés necesitan estar juntos con mamá como lo estaban en la panza: la agudeza sensorial, la disposición corporal y los parámetros de succión mejoran increíblemente cuando toman la teta compartiendo a mamá. Y al terminar de un pecho, pasarlos al pecho que estuvo tomando el hermano…sí, así es! El pecho funciona como “canilla”, no sólo como reservorio de leche: el bebé mama, sigue saliendo leche! También hay que permitirles mamadas individuales porque cada bebé desarrolla un vínculo único con su mamá cuando toma la teta y es muy beneficio para ambos.

Además, no olvidemos que a medida que un bebé mama, va cambiando la composición de la leche haciéndola cada vez más rica en grasa, más calórica…la composición de la leche siempre varía: no es la misma en un pecho que en el otro, no es la misma durante las tomas, no es la misma composición la de la mañana, que la de la tarde, que la de la noche, no es la misma a la semana, al mes, al año…la composición de la leche se va adaptando no sólo con la succión del bebé, sino también a sus requerimientos a medida que crece. Pensemos entonces cuántas variables tienen dos bebés que maman simultáneamente y que luego los cambian de teta dejándole a su mellizo una composición particular en la leche de esa teta que soltaron! Cuántas variantes a lo largo de las tomas, cuántas variables a lo largo del día, cuántas opciones para obtener nutrientes y ahorrar tiempo y esfuerzo!!

Y en relación a la composición de la leche…sabemos que para un bebé recién nacido lo mejor es el calostro, la primera sustancia alimenticia que segregan los pechos de mamá, con el dosaje exacto de agua, proteínas, vitaminas y grasa que un bebé recién nacido puede digerir…contiene inmunoglobulinas, anticuerpos y factores de crecimiento que protegen los sistemas del bebé en un etapa de su vida donde es muy vulnerable a infecciones. El calostro de una mamá de bebé prematuro tiene una composición re-ajustada a los requerimientos de su hijo, con una mayor concentración de inmunoglobulinas, vitaminas y factores de crecimiento que el calostro de término. Es común que los bebés prematuros tengan ciertas dificultades para prenderse al pecho porque no tienen fuerza de succión, el succionar los cansa y se adormecen y no es sencillo despertarlos para que vuelvan a comer; pero es esencial que se intente prenderlos no sólo por lo peligroso que puede llegar a ser darles suero glucosado o leche de fórmula, generando una sobrecarga renal a un aparato digestivo aún inmaduro, sino también porque mamando se oxigenan mejor y regulan con más eficiencia la succión-deglución-respiración gastando menos energía. ANTES DE DARLE UNA MAMADERA A UN BEBE, HAY TANTAS OTRAS COSAS PARA INTENTAR, por ejemplo, ofrecerles el calostro de su madre en cucharita…

Tener mucha o poca leche no es cuestión de suerte o de herencia, se trata de poder manejar conceptos nuevos y asistir, apoyar, instruir, informar a las mamás para que los pongan en práctica con absoluta confianza. Amamantar en las primeras horas después del parto es instintivo, pero luego requiere de un poco de ensayo y aprendizaje…se necesita disposición emocional y física, ganas, muchas ganas, dedicación y una red de sostén…el apoyo que difícilmente y rara vez encontramos en instituciones, consultorios, familiares ó amigos…Hay que retomar el camino mamiferándonos un poco, sólo soltemos conceptos antiguos sobre la lactancia que se escuchan una y otra vez sin fundamentos, conceptos que desmoralizan los intentos, degradan el entusiasmo y desdibujan el don más precioso de la naturaleza femenina: dar de comer desde el propio cuerpo a su propia cría…o a sus crías…

(Un muy especial agradecimiento a Sandra y Julio, y a sus mellizos Odino y Ofelia quienes gratificaron mi alma con sus boquitas en el pecho, y a Roxana, que siempre cree en mí.)

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Andrea Spinozzi – Puericultora

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