(VIDEO) Arrecifes es “La Cuna de Campeones” por sobrados y reconocidos motivos. Entre ellos, por ser la única ciudad de la Argentina que tuvo dos pilotos en la Fórmula Uno, por la cantidad de títulos y victorias obtenidas en el automovilismo argentino e internacional y por la inagotable cosecha de pilotos y preparadores de primer nivel.

Es la Capital Nacional del Automovilismo en la práctica (por más que en la formalidad ese galardón lo ostente Balcarce), también por cientos de anécdotas relacionadas con el automovilismo que se viven casi a diario en la ciudad, impensadas en cualquier otro lugar.

En Arrecifes, una familia que transita por ruta 8 (en un tramo se llama Av. Rubén Luis Di Palma), puede encontrarse parada en un semáforo con un auto de TC que se detiene al lado, también esperando la luz verde con total naturalidad. También en una ruta que atraviesa la ciudad, podés encontrarte con Marcos Di Palma acelerando un Top Race y deteniéndose para saludar a Valentín Aguirre y al saltense Gustavo Tadei, quienes se encontraron casualmente en sus autos particulares, como ocurrió esta semana. Y así, hechos inusuales todo el tiempo.

Uno más ocurrió este viernes, cuando el Rally Federal terminó su reunión de pilotos y se aprestaba a concretar la largada simbólica en Avenida Sarmiento. Desde el balcón de su casa los estaba observando una persona, nada menos que Carlos Alberto Pairetti, una leyenda del automovilismo hoy con 85 años de edad.

Gerardo “Chiche” Scicolone, también arrecifeño y uno de los mejores navegantes de rally, advirtió la presencia de Carlitos y llevó a todos los participantes del rally a saludarlo desde abajo. “Tenemos el placer y el honor de estar ante uno de los grandes pilotos con los que hemos contado nosotros (los arrecifeños) hasta la fecha”, y pidió “un fuerte aplauso para el querido Carlos Alberto Pairetti”, a quien agradeció por “recibirlos”.

Mientras el Rally Federal disputa su fecha en la Cuna de Campeones, con unos 20 participantes locales, otros pilotos de Arrecifes se encuentran corriendo en Super TC2000, TC PickUp y en las categorías zonales de Fedenor en Colón, entre algún otro que seguramente se nos escapa. Una ciudad que no para de rugir y de respirar automovilismo.

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