Como siempre decíamos, Anyi Casella pasó de ser una alegre joven de Arrecifes a ser parte de todos los habitantes de la ciudad. Desde su terrible accidente el 3 de octubre de 2011, miles de arrecifeños tomamos como propia la lucha esperando el milagro de su recuperación, que si se daba se sabía que dependía sólo de un milagro.

Pero la fe de todos, los que la conocían y los que no, nunca decayó. La página de Facebook que le crearon sus allegados en su apoyo, se hizo famosa. Y desde anoche, al conocerse la noticia que nadie quería escuchar, el muro se inundó de mensajes de condolencias, de dolor, pero también de fuerzas hacia su familia.

Eso mismo se observa en el velatorio de la inolvidable Anyi: aceptar la dolorosa realidad de su fallecimiento pero también una paz que contagia, porque todos saben que la joven de 20 años ahora está en paz, junto a Dios, iluminando el cielo con su sonrisa.

La sala de cochería Ametller, ubicada sobre Santiago H. Pérez, es un desfile incesante de gente: amigos, conocidos, familiares y también gente que nunca la conoció pero siente la necesidad de ir a despedirla. Ella está como siempre: dormida como un ángel, con su bella carita intacta. Sólo no deja ver su sonrisa, la que ahora brilla en ese lugar donde sólo reina la paz.

Obviamente, las familias Casella y Lamperti no encuentran consuelo. Para un papá y una mamá no existe nada peor que perder a un hijo. Pero las enormes muestras de afecto y contención que están recibiendo los ayudan a encontrar esa fuerza que tanto necesitan, la misma que pusieron hasta acá. Porque no dejaron nada por hacer; lo que se podía, lo hicieron absolutamente todo, y aún más.

Anyi será sepultada este mediodía, alrededor de las 12, en el Cementerio local.

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