El 196º aniversario de la Independencia de la Argentina se celebró este lunes 9 de julio en Arrecifes como siempre. Con la fachada de la Casa de Tucumán como fondo, transformando el frente del Palacio Municipal, los actos organizados por el Gobierno local mostraron el habitual colorido y sentimiento patriótico.

La mañana muy fría pero con cielo azul no impidió que una importante cantidad de vecinos se acercara a la Plaza Mitre para celebrar una de las dos fechas más importantes de la historia del país. El 25 de mayo y el 9 de julio son los dos únicos días en que se festejan acontecimientos que forjaron nuestra nación. En el resto de las fechas patrias se conmemoran hechos, se recuerda el fallecimiento de próceres y fechas que deben permanecer en la memoria de todos los argentinos pero que están lejos de ser celebradas.

Todo comenzó con el solemne tedeum a cardo del cura párroco Adrián Galligani, en la Iglesia San José. El Himno Nacional Argentino guiado por la excelente entonación de Xiomara, que hizo vibrar las fibras más íntimas; acompañado por la siempre impecable interpretación de las integrantes de la Asociación Lengua Argentina de Señas (ALAS); el baile de los chicos del Taller Protegido, que emocionó; el baile tradicional del grupo La Quimera, del Centro Comunitario de Barrio El Sol, que divirtió; y el brillante cierre con el desfile de más de cien jinetes a caballo, integrantes de Centros Tradicionalistas de Arrecifes y de la zona, presentados por el gran Chango Ameghinero. Todo confluyó para que, una vez más, los arrecifeños nos unamos bajo los colores celeste y blanco para sostener nuestra identidad patriótica, una vez más, como merecen nuestra historia y nuestro presente, revalorizando la tierra en la que nacimos y habitamos y la necesidad de cuidarla, de respetarla.

 

EL HECHO TRISTE

Como bien lo señaló el secretario de Gobierno, Julio Suárez, en su discurso: “Lamentablemente sólo cuatro escuelas de las más de 50 de Arrecifes” estuvieron presentes en el acto. “Yo fui gestado en el vientre de una docente. Mi madre era docente y fue dejada cesante por ser peronista. Por eso sé de lo que hablo. Respeto la lucha gremial, el reclamo de los docentes por hacer valer sus derechos y porque se les cumpla con lo que les corresponde. Pero mañana tendrán que explicarles a sus alumnos por qué no les permitieron estar celebrando el Día de la Patria”.

Tristemente, la mayoría de los docentes mezcló un reclamo gremial con la Patria y boicotearon el acto, que no es sindical ni político; es una celebración de todos los argentinos. Los alumnos, puestos como rehenes de un conflicto en el que no tienen nada que ver, no pudieron asistir. De hecho, fue muy triste también ver la presentación de la larga bandera de más de 20 metros de largo confeccionada con la unión de las banderas que el 20 de junio entregaron los alumnos de 4º año de Educación Primaria que hicieron su promesa a la Bandera Argentina. Sólo cinco chicos estuvieron acompañando esa presentación, que era muy especial para ellos. Los docentes, injustamente, se lo impidieron. El reclamo gremial es justo; mezclarlo con la Patria y con los chicos, no lo es.

Cabe destacar a los pocos docentes y escuelas que decidieron estar presentes en el acto y no confundir las cosas.

También vale resaltar que en otras ciudades vecinas, donde los docentes bonaerenses mantienen el mismo conflicto, las escuelas se sumaron sin problemas al acto. Como corresponde. En Arrecifes lamentablemente no fue así.

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