La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), a través de su presidente, Horacio Salaverry, cuantificó las pérdidas del sector por la sequía “entre 2.400 y 5.000 millones de dólares, según distintas evaluaciones”.

En diálogo con La Tecla detalló que “la pérdida más grande se va a ver en el maíz, el grano de primera es el que ha sufrido mucho al punto de daños irreversibles”, y añadió que “hay mucha preocupación básicamente por los bajos rindes que podría haber, ya que el área sembrada es casi similar a la de la cosecha 2021, y nos preocupa el endeudamiento que podría tener el productor, ya que mucha producción se saca con tarjeta de crédito que financia al sector y créditos para siembras”.

Salaverry reclamó la intervención del Gobierno para asistir a los productores perjudicados, ya que “se pueden encontrar con escenarios desfavorables de abril en adelante cuando tengan que abonar las tarjetas o entregar el grano”.

El titular de CARBAP reconoció que con el gobierno de Axel Kicillof mantienen diálogo. “Con la Provincia tenemos algunas comunicaciones para ir monitoreando cómo viene la sequía. Tendremos que realizar reuniones de comisiones locales para determinar el grado de perjuicios es considerado de emergencia o de desastre”.

En cambio, aseguró que “con el Gobierno nacional no tenemos comunicación” y que “el ánimo del sector no es muy bueno con la gestión del presidente Alberto Fernández”, sobre todo después de la prohibición de exportación de algunos cortes de carne y de las retenciones impuestas a la exportación de granos, ya que “nosotros creemos que no debe haber ninguna. No corresponden”.

Horacio Salaverry afirmó que “si desde el Gobierno nacional no colaboran veremos las acciones gremiales a adoptar. Estamos trabajando desde CARBAP con reuniones zonales ampliadas, con dirigentes y rurales de cada sección, que no son asambleas de productores, es movilización de base. El 27 de enero tenemos el Consejo”.

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