El concejal Roberto Donnola había presentado la “renuncia indeclinable” a su banca en el bloque Unión-PRO a partir del último día del año pasado. En ese momento, declaró a la presa que “lamentablemente tengo que darles la razón a los que me decían que no me meta”, aunque aseguró que no está arrepentido de haber incursionado en política. Donnola volvió a criticar la gestión del intendente Daniel Bolinaga y dijo que “nada se puede hacer con gente que no quiere entender las cosas”, refiriéndose a los trabajadores municipales, a quienes él sostuvo que “les lavaron la cabeza”. Y agregó en el programa de Vanina Izquierdo que “no hay posibilidades de que vuelva atrás con su renuncia”.

No obstante, la dimisión de Donnola se trató el 4 de enero y no se aprobó sino que se pasó a comisión. Allí quedó. El concejal se fue de vacaciones y luego volvió al Concejo. Aparentemente se había arrepentido, por lo que manifestaban sus colegas de la oposición, en virtud de haber tomado esa decisión presionado por el fuerte reclamo de los trabajadores municipales en la polémica sesión en la que se trató el Presupuesto.

Anoche, en la segunda sesión ordinaria del año, el tema salió de comisión y se trató en el recinto, con dos despachos que se debatieron hasta el hartazgo. El oficialismo, en minoría, aceptándole la renuncia porque fue decisión de Donnola renunciar en forma indeclinable. Y la oposición, rechazándosela (obviamente con el consentimiento del concejal e cuestión), por aducir que fue presentada “bajo presión”.

La cuestión es que la oposición conjunta ganó la votación y Roberto Donnola sigue siendo concejal.

 

Comentarios

comentarios