La excusa de revisar al Cristo para moverlo de lugar

El Departamento Ejecutivo Municipal presentó en el Concejo Deliberante un pedido de autorización para «extraer transitoriamente la obra de madera denominada Cristo de la Hermandad a los efectos de realizar las reparaciones y tareas de mantenimiento necesarias».

El pedido fue basado en otras obras de similares características que se cayeron en otros sitios del país.

Lo que resultó llamativo, según técnicos, arquitectos e ingenieros consultados por este medio, es que no resulta necesaria tamaña tarea de extracción para revisar la integridad y seguridad de la obra.

Los especialistas coincidieron en que lo correcto es realizar esos controles y/o trabajos con el Cristo colocado. Se pueden efectuar distintos análisis, midiendo su inclinación, si se movió o no, con pruebas de fuerza para comprobar su resistencia y demás. Incluso sostuvieron que es contradictorio bajarlo porque no se puede probar su seguridad con el Cristo «acostado».

Al respecto, el concejal de Cambiemos Martín Reddy, reconoció esta mañana en Radio Uno (107.1) que existen intenciones de mover la obra de lugar: «En nuestro bloque hay opiniones divididas al respecto». Y si bien no lo dijo, es obvio que de este tema participa también el Departamento Ejecutivo, que fue quien realizó el pedido.

Además de ello, se supone que la tarea de remoción del Cristo de la Hermandad demandará un importante costo económico, por la importancia y la dificultad de la tarea, que tampoco se sabe quién la va a realizar.

Otro dato llamativo de este proyecto/intención es que Reddy reconoció que no se llamó ni se convocó al autor de la obra, que se entiende como lógico sería lo primero que debían haber hecho.

Guste o no, el Cristo de la Hermandad se convirtió en un símbolo de Arrecifes y puede que no exista más. O en ese lugar o que directamente no vuelva a ser colocado. Suena más a una decisión política que a una cuestión de seguridad.

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