Durante más de dos meses, cada vez que un vecino o institución le reclamaba algo a la Municipalidad  la respuesta de sus actuales administradores era la misma: “no podemos hacerlo porque el Concejo no aprobó el Presupuesto”. Era mentira por supuesto, porque se estaban manejando con el Presupuesto 2011 reforzado por el brutal aumento de tasas que le impusieron a la gente a comienzos de año, pero era la excusa perfecta para tapar la incapacidad o la falta de voluntad de esta gestión para hacer algo.

Tan es así y tanto les convenía políticamente no tener el Presupuesto 2012 aprobado que los concejales oficialistas no se preocuparon demasiado en lograr ese objetivo. Fueron los bloques de la oposición quienes solicitaron reunirse con las Contadoras a cargo de los números municipales (el Secretario de Hacienda brilló por su ausencia), y quienes pidieron datos aclaratorios sobre distintos rubros de la recaudación,  información que solo fue brindada con cuentagotas.

Finalmente la semana pasada el Presupuesto fue aprobado sin modificaciones, algo qua ciertos medios cercanos al oficialismo y tal vez más papistas que el Papa les pareció “insólito”. Por supuesto, de haberse hecho cambios esos mismos voceros los hubieran criticado.  En lo que concierne al Bloque Frente Amplio Progresista  debe recordarse que sus objeciones no se centraban en la corrección o no de los números del Presupuesto sino que se oponía al drástico aumento de Tasas que aplicaba el Ejecutivo para financiarlo, objetivo que el oficialismo logro a través de las amenazas de corte de servicios más los aprietes y las amenazas de sus socios de la conducción del gremio municipal, en los ya conocidos y desgraciados hechos de diciembre del año pasado.

Bolinaga ya tiene el Presupuesto, se le acabaron las excusas para las cosas que no quiere o no sabe hacer.  Lamentablemente esa  herramienta fundamental para definir  las políticas municipales nace con graves vicios de origen ya que, como se dijo, fue indirectamente arrancado mediante la prepotencia y la extorsión, recursos que esta gestión parece haber convertido en habituales para acallar cualquier disidencia contraria a su voluntad.

Centro Socialista de Arrecifes

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