A las 8 de la mañana del domingo, la Policía de Arrecifes fue alertada sobre un supuesto homicidio en una vivienda del paraje La Blanqueada, en la zona rural de nuestro distrito.

Arribados los uniformados al lugar comprobaron que Miguel Ángel Piriz (59) yacía muerto con un tiro en el pecho, fuera de la casa, aparentemente luego de recibir un disparo de parte de su propio hijo, Miguel Ernesto Piriz (25).

Según relatos, los hechos habrían comenzado en la noche del domingo, cuando integrantes de la familia Piriz denunciaron a Miguel Ángel por un caso de violencia de género. Intervino el Juzgado de Paz, notificando que el hombre se retire de la casa y que se haga presente el lunes en la Fiscalía. Pero el lunes quedaba demasiado lejos para esta crítica situación. El hombre regresó a la vivienda de campo el domingo por la mañana y -supuestamente- su hijo le habría disparado para evitar que ingrese y se genere una nueva pelea.

Los propios familiares de la víctima fueron los que dieron aviso del trágico hecho a la Policía. Miguel Ernesto fue detenido y se secuestró una carabina calibre 22.

(Foto ilustrativa)

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